martes, 17 de enero de 2017

Como refuerzo de los últimos dos temas abordados en los mapas conceptuales, en el siguiente escrito, reflejé lo que aprendí durante el recorrido en mi visita al museo de "Santa Anna" ubicado en el Lencero, Xalapa.

“Conociendo el museo de Santa Anna”

Introducción

En este trabajo se podrá analizar lo que se observó durante lo que fue mi visita al museo de Santa Anna, el cual está ubicado en el Lencero, Xalapa.
De igual manera es un breve narración de lo que aprendí, algunas preguntas que hicimos a la guía y datos curiosos que no imaginaba que en esa época fueran importantes.
También haré mención del paradigma el cuál se desenvuelve este museo, las características y  algunas sugerencias de cambio que puede hacer el mismo.





“Conociendo el museo  Santa Anna”
La visita a la casa de Santa Anna la realice junto con mis compañeras del salón de clases, el maestro a cargo del curso “Conocimientos de la identidad: contextos e indicadores educativos” nos pidió leer respecto a la historia de cómo se fundó este museo, para no llegar sin conocimientos previos al museo y de la misma manera nos pidió realizar algunas preguntas que le podríamos realizar a la guía encargada de mostrarnos el lugar, así como dudas que surgieran mientras hacíamos el recorrido, estábamos autorizadas a preguntar.
Entre las cosas que aprendí durante mi visita al museo fue que el primer dueño de la misma fue uno de los soldados de Hernán Cortes, llamado “Juan Lencero”, mismo porque el lugar lleva este nombre; a lo largo de toda su historia tuvo 27 propietarios. En la zona se ubican dos casas y una capilla, la primera que observé es conocida como “Casa de las monjas” que con anterioridad había sido un convento y que actualmente funciona como cafetería del museo.
En la misma hacienda hay muebles, pinturas, platos, cientos de objetos que se encontraron y que fueron colocados para dar un mejor aspecto más real a como estuvieron distribuidas las habitaciones, así como el uso que tuvieron.
Durante el recorrido la guía nos iba diciendo las características de los cuartos, para que se utilizaba cada cosa que había en los mismos; un dato muy curioso es que cuando recibían a algún enfermo, las sabanas de donde se habían quedado eran quemadas, esto se hacía con el propósito de evitar algún tipo de plaga o contagiar enfermedades a las personas que habitaban o visitaban la casa, otro dato que llamó mucho mi atención es que Santa Anna y su esposa tenían recamaras separadas, dormían juntos únicamente cuando tendrían relaciones sexuales, la guía aclaró que esto se debía a que en ese tiempo existía un cierto respeto hacia las esposas y que como cada uno tenía sus actividades, pasaban mayor tiempo separados.
Cómo ya había mencionado, durante el recorrido por la hacienda se pueden visitar las recamaras de huéspedes, de enfermos, las salas de descanso, de lectura, de juego, de armas, de trofeos, la cocina, el cuarto de alimentos, incluso una sala dedicada a las bellas artes, con instrumentos viejísimos como un chelo, el arpa y un piano francés los cuales están muy bien cuidados por los encargados del mantenimiento de la hacienda.
La hacienda tiene un manantial, un lago y un espacio que fue usado cómo alberca en su momento, unos de los relatos de esta hacienda, cuenta que ahí habitó un cisne negro y decían que era el alma del general Santa Anna.
Este recorrido me gustó mucho, me pareció demasiado interesante el hecho de conocer más sobre esas épocas, incluso que las damas cuidaban mucho su aspecto, pues en la habitación de la de esposa de Santa Anna, los espejos tenían un efecto para que a ellas se les viera una figura bien formada y no se vieran con unos kilos de más. 
Vinculando el curso de “conocimientos de la identidad: contextos e indicadores educativos con el curso de “educación histórica en diversos contextos”, la visita a este museo me llevó a la conceptualización que el mismo parte de un paradigma tradicional, pues de acuerdo a sus características, tanto en su cuidado, la mera en cómo dan el recorrido que es un tanto aburrido, pues solo consistió en escuchar y caminar, no es nada interactivo, pero sí logré aprender datos que no conocía del lugar.
Según Lauro Zavala (2006):
El paradigma tradicional sostiene que (1) el museo es un apoyo que complementa la educación formal; (2) el objetivo de la visita es la obtención de conocimientos; (3) lo esencial  de una exposición es su contenido; (4) el museo aspira a presentar el significado natural de las cosas; (5) las exposiciones aspiran a la objetividad; (6) la experiencia educativa se produce al ofrecer al visitante una presentación del mundo clara y convincente; (7) la experiencia educativa se apoya en la autoridad de los expertos; (9) el museo es una ventana para conocer otras realidades, y (10) la experiencia museográfica consiste en recorrer la exposición dentro del museo (P.130).


Mi visita al museo sin duda fue interesante, pensé que superaría mis expectativas, de acuerdo a lo que ya me habían comentado del mismo, contaba con la idea que sería más interactivo, por el gran espacio que tiene el lugar; yo opino que si lo pueden hacer más llamativo para el público, esto se puede lograr poniendo actividades donde se fomente al grupo visitante que interactúen entre ellos, compartan ideas de lo que han observado durante el recorrido, fomentando el trabajo colaborativo, realizar actividades donde ellos proyecten que han aprendido algo en su visita y así mismo la guía a cargo pueda percatarse  que toda la información que ha brindado a sido aprendida por el grupo. 

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